Mostrando entradas con la etiqueta la richi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la richi. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de agosto de 2013

Focus group

Luego de caminar sin rumbo como un huevón, llego a la av. Rosa Toro, saco el celular y le pongo otro chip, llamo a la chata. "¿La casa de tu amigo era cuadra 11 o cuadra 1?", le pregunto. Ella me responde que es en la 11. Estaba en dicha cuadra, cruzo la pista y la encuentro: una chica que a pesar que tenía 21 años medía cerca de metro y medio, usaba ropa de chibola pero su mirada y su actuar no era de alguien inocente. La saludo y entramos. Al dar el primer paso, veo una sala de tamaño promedio, acogedora, con muchos adornos y cajas de whiskies etiqueta negra en el estante. Giré la cabeza y vi a tres muchachos sentados en el mueble. Pensé encontrar mínimo a 8 puntas para iniciar de una vez el focus group, pero no fue así. Los saludé y me senté. Esperamos alrededor de hora y media a que lleguen los demás. Mientras esperaba, los tres muchachos se hacían bromas pesadas con la chata, parecían que todas eran mujeres hablando de sus perradas, de cómo habían terminado el tono pasado, de con quien se agarraron, si tiraron o no. Durante ese tiempo permanecí en mi asiento, palteado, observando de cuando en cuando mi celular y tratando de hacerme el huevón que no escucha nada. “Conchasumadre, todo lo que hago por ese curso de mierda (Investigación de mercados), si no fuera por esa huevada, sacaría la vuelta en one”, pensaba. 

Plan de las 7:30 pm. llegan 6 personas más, todos cabros. Era hora de iniciar dicho focus group. Saco la hoja de mi cuaderno donde estaba apuntado las preguntas para el focus y se la entrego a la chata. Los jóvenes se sentaron frente a frente, en el mueble de la izquierda cuatro personas; y en el de la derecha, cinco. Me situé en un lugar estratégico y empecé a grabar el focus con una cámara digital. Dichos jóvenes se olvidaron de su opción sexual y se pusieron serios, respondieron las preguntas con respuestas alturadas. A mitad del focus, me dijeron que debía invertir los papeles, o sea, ser el moderador. Cultos lectores, deben saber que en un focus group solo hay un moderador, pero bueno, lo hice. Al terminar el focus, respiré hondo y me fui a donde estaba la chata. "Habrás traído el trago, ¿no?, sabes que ellos han venido solo por el trago y los bocaditos", dijo. Era obvio, por más que eran sus amigos no iban a utilizar su tiempo en algo que no le interesara. "Claro", dije. Saqué de mi mochila una botella de vodka y se la entregué. Acto seguido me despedí de todos y me fui. Me gusta tomar, sí, pero no soy de chupar con cualquier persona. Ya cerca al paradero me doy cuenta que mi cuaderno se había quedado en esa casa. "Puta madre, que huevón, ahora que chucha hago, regreso o no... ¡No!, ni cagando, mejor le envío un mensaje de texto diciéndole que me lo lleve el lunes, en clases", pensé mientras esperaba a que llegase la 23B, solo, en medio de la nada, cagándome de frío.

viernes, 28 de octubre de 2011

Semana de la FACEE - URP 2011

Desde lejos se podía sentir el ambiente cargado de júbilo, emoción y grandes expectativas. Pasé por el anfiteatro a las 2 pm. y ya habían separado asientos. “¡Qué tales pajeros pues!”, pensé. Me dirigí rápidamente hacia el unipersonal de Machín, se iba a realizar en la tensionada. La verdad no hubo mucho control a la hora de entrar, posteriormente me enteré que dejaron entrar a gente que no se había inscrito a las conferencias, tan sólo para asegurar un lleno total. Realmente fue un punto negativo para la organización porque iban a perjudicar a los que llegaban tarde pero ya habían pagado y se habían inscrito a las conferencias, pero bueno, no me interesa mucho ya que no fui uno de esos perjudicados. Entro y veo un brazo levantado, era Henry, me dirijo hacía donde estaba, a su costado estaba Keyla y Gretel. El calor era increíble, extremo e insoportable. Silbidos se escuchaban: la función no empezaba aun. En el momento más inesperado, sube Machín con un traje negro, saltando y bailando; fue sólo cuestión de minutos para que contagie la alegría al acalorado público; el show fue dedicado a su madre con mil y una anécdotas contadas con gran humor negro y sarcasmo. Los colones hacían lo imposible para ver. Luego de cerca de una hora de función y una vez acabado, el profesor de Marketing Estratégico hace presente a Machín un reconocimiento a nombre de la universidad. No es por nada, pero la URP, mi querida Richi, está mejorando notablemente en cuestión de cachimbos, profesores, nivel de enseñanza, infraestructura, tecnología. Claro hay muchas cosas que deben de mejorar como las máquinas del primer piso de económicas, la atención de las secretarias, la mala organización (aunque se ve una ligera mejora) y algunos profesores que simplemente no deben ya de enseñar (debido a su edad y su desactualización del mundo global cambiante).

Era una locura: gente corriendo, empujándose, vociferando. El anfiteatro estaba cubierto por una barrera humana. Lo sabía, me lo imaginé, es por eso que no llevé mi cámara fotográfica, mis posibilidades de ver a las modelos eran ínfimas. Gretel me dijo: “entra por ahí” y ya estábamos adentro. Nos sentamos en un lugar y en otro y en otro, hasta que, al fin encontramos un lugar perfecto para ver el show. Para amenizar el entorno, un payaso saca a bailar a dos bellacas. Nunca me imaginé que una de ellas iba a bailar tan putescamente como lo hizo, sin duda fue la ganadora de lejos, consiguió entradas dobles para el concierto de Víctor Muñoz. Las ansias crecían, la gente estaba desesperada, el humo de los cigarros rodeaban el anfiteatro, risas nerviosas se convertían en silencio cuando una modelo ingresó y con una sonrisa y mostrando tan descomunal cuerpo hacía suya las miradas y atención. Las modelos que desfilaron fueron Mari Cris Rubio, Jazmín Pinedo, Vanessa Tello entre otras y dos huevones. Cuerpos tan perfectos nos dejaban, a los hombres, con la cara de idiota total. Aquellas féminas parecían ser de otro planeta, otra galaxia, eran otra cosa. Lo más cómico fue que a un modelo, las flacas no le paraban bola y al otro sí. Vanessa Tello demostró porque fue MISS REEF, no caben palabras para describirla. La revelación fue Jazmín Pinedo; ya la había visto en persona en la premiación del Blog Day, aquella vez ella estaba en traje de anfitriona; pero esta vez deslumbró al público con su cuerpo imponente. Mari Cris Rubio, ¡Dios mío!, nunca imaginé que tendría el rostro tan perfecto, cada vez que la veía no dejaba de pensar que era una princesa, una barbie de verdad, perfecta, increíble. Las demás modelos que no sé sus nombres no bajaron las expectativas, para qué, estaban al nivel de la ocasión.

PD1. Luego del desfile de modas tocó Bareto. Debo confesarles que no soy un hincha de esa banda, pero bueno, fácil si hubiera estado un poco ebrio la hubiera gozado... en fin, eso fue todo amigos.
PD2. Perdonen por la foto, demasiado borrosa, pero bueno, no se le puede pedir más a alguien que nunca tocó una cámara.

lunes, 28 de febrero de 2011

Polos opuestos

       Prestaba atención a la clase, cuando escucho a dos flacas que estaban delante de mí, cuchichear.
      -Sí, ayer salimos… pero caleta nomás
      -Y que hizo Joaquín.
   ¿Joaquín?, ese nombre lo había escuchado, conocía solo a un Joaquín en la universidad, pero, ¿como sabía que estaban hablando del mismo Joaquín?, o quizá hablaban de un pata que no era de la universidad.
      -¿Y cuanto tiempo con tu flaco?
      -¿Flaco?, que raro sonó, ese huevón es gordo.
      Hey, un momento, Joaquín también era gordo, todo coincidía… Me entrometí.
      -¿Estás con Meyer? –Meyer era el apellido de Joaquín.
      Mariela, me mira con los ojos extremadamente abiertos y con un terror casual. No sabía que decirme. Luego de negarlo por unos minutos, terminó confirmándolo.
      Qué raro decían todos, aquella noticia era la primicia de la universidad; por cierto, en sitios como la universidad, basta que se entere una persona y se enteran todos. Joaquín y Mariela eran extremadamente diferentes: Joaquín era un gordito demasiado sociable pero sin malicia, Mariela también era demasiado sociable pero con toques de una picardía usual. Mariela era mayor por un año, pero era mucho más vivida que él.
      Luego de una semana, Mariela, otra vez en clases, comenta sobre su relación. Me daba lástima escucharla hablar, hablaba pestes de él.
     -El gordo es un huevón.
     -¿Por qué?
     -Es un imbécil, a la primera semana me dijo que me ama. El muy idiota fue a mi casa a conocer a mis viejos.
     -¿Cómo?
     -Es un pobre huevón…
     -Seguro eres su primera enamorada
     -Me dijo que ya tuvo flacas.
     -Qué raro.
    Y lo que decía no era para aparentar. Cuando el gordo iba a la universidad, ella lo ignoraba descaradamente, lo trataba peor que a una zapatilla barata y con hueco.
    -¿Y por qué estas con él?
    -No sé…
    Nadie del grupo la entendía, Mariela no era la gran cosa, era una chica normal, una miraflorina y nada más. El gordo parecía Barney y vivía en el cono norte.
    Salíamos de un examen, ese mismo día era San Valentín, un día comercialón y consumista. Jenny le arrebata el Nextel, por joder a Mariela, y llama a Joaquín: “Oye Joaquín por qué no vienes a la universidad”, en alta voz pudimos escuchar: “Yo quisiera ir, pero Mariela no me quiere ver”. “Qué tal cojudo”, decía entre sí. Entendía cada vez más la nota...
    -El gordo fue a mi casa y se cagó porque yo iba a salir con mi vieja y mi hermana a comprarle sus útiles.
    -Y que fue.
    -Fue con nosotros, todo el tiempo estuvo sin hablar… Mi hermanita de doce años lo vacilaba.
     -Ese gordo…
    -Fue tan huevón que le forró todos los cuadernos a mi hermana… yo no le dije ni mierda.
    No entendía el actuar de aquel sujeto. Era pisoteado y seguía ahí, dando la otra mejilla.
    Caminaba lentamente hacía las gradas, estaba demasiado agotado, hacía tres años que no jugaba fútbol y jugar, así de repente, me hizo mal. El gordo jugó por mí el siguiente partido; las risas y comentarios aumentaban, veo el campo de juego y observo al gordo con las medías levantadas, “Míralo, que huevón decían”, seguro se creía jugador profesional, se notaba que todo lo que hacía lo hacía con pasión, aunque a la larga demostrara una estupidez inigualable.
    Fin de ciclo y se veía los rostros angustiados de aquellos muchachos que necesitan una gran nota en el último examen para aprobar. Felizmente antes de dar aquel examen estaba aprobado, así que relajado, esperaba junto a Mariela y Raúl el comienzo del examen.
    -Terminé con el gordo.
    -No jodas.
    -Sí, no lo quería hacer por Nextel, pero me llegó al pincho.
    -¿Por Nextel?
    -Lo quería hacer face to face, pero ya no pude más y se lo dije.
    -¿Lloró?
    -No escuché llantos, pero me hizo un drama de dos horas… Me dijo que siempre me amará y me preguntó que si era por otro, eso sí me llegó al pincho, o sea, esta bien que crean que soy pendeja, pero como me va a decir eso, se pasó de niño…. Hasta me preguntó que hizo mal, me dijo que le diera una oportunidad, que le diga como debe ser para seguir juntos.
    Reímos.
   -Fácil hoy entra al examen, borracho y con un ramo de flores en las manos, pidiéndote volver.
    Luego de seguir riéndonos.
    -Ya no quiero saber nada de ese huevón.
   Aunque sé que al gordo le habrá dolido, sé que fue lo mejor que pudo pasar, eran abismalmente opuestos, como polos. Los finales tristes son más fuertes, pero a veces, necesarios.

PD. Por fin aprobé matemática III. Ahora que estoy de vacaciones hasta el 21 de marzo, tendré tiempito para escribir a mi gusto... Prepárense que se vienen nuevos post.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Primer aniversario del blog

“Si no hubiera sido por el profesor de Taller de comunicación oral y escrita, Marco Lovón, este blog no existiría y por ende, nunca hubiera escrito”

      Era un día soleado de octubre. El profesor Marcos Lovón, licenciado en lingüística en la  UNMSM pidió como trabajo crear un blog y además publicar una poesía para la siguiente clase. Todos nos quedamos estupefactos con la noticia. Teníamos que hacerlo ya que valía una nota de práctica. “Putamadre, escribo hasta las huevas”, dije recordando mis incursiones en la literatura, en el colegio –está es una confesión– Hacía unos meses había leído “La fuerza de Sheccid” y recordé que el personaje principal leía poesías, unas de ellas, me fascinó. Busqué el libro y la transcribí, haciendo algunas modificaciones en los versos y cambiándole de título, la titulé “Doncella”, en honor a la chica más hermosa que había conocido en la universidad.
      Al día siguiente, leyendo de mi hoja, recité la poesía. Al término de la poesía hubo un silencio sepulcral, pasó unos breves pero a la vez eternos segundos y de repente, comenzó la algarabía, todos, sí, todos en la clase, aplaudieron y gritaron emocionados, encantados por la poesía. Cuando ya todos habían terminado de recitar, el profe preguntó cual había sido la mejor, Giomara dijo que era la mía, el profe dijo que también le había gustado y así quedó entre las mejores. El saber que a la gente le podía gustar lo que escribía me hizo seguir adelante y seguir escribiendo.
      Cinco días pasaron y escribí “Me la hiciste otra vez” inspirado en un amor lleno de rencor y decepción. Ese fue el primer post hecho por mí. Comencé a escribir por mi cuenta, con mi inspiración, acerca de mis vivencias y así nació “El baúl de los recuerdos olvidados”, un sitio personal donde escribo las cosas más anecdóticas, ridículas, estúpidas e increíbles que hayan pasado en mi corta existencia. Ese post de “Doncella” lo eliminé porque era un plagio y nunca más volví a plagiar, porque sé que tengo esa facilidad de plasmar mis ideas en palabras.

“Hubo una vez en la que evalué seriamente en dejar de escribir”

      Este año me enteré que en mi universidad había un concurso de Literatura, los "Juegos Florales URP”. No sólo participaba gente de mi universidad sino que cualquier otro alumno de cualquier universidad podía concursar, así que la competencia iba a ser reñidísima.
       Me dediqué a tiempo completo a escribir un cuento en las vacaciones de invierno; en crear la historia; en mejorar los párrafos, línea por línea; en enriquecer los diálogos. Hasta tuve que consultar a mi profe Marcos Lovón acerca de algunos supuestos errores ortográficos.
      Cuando vi que no figuraba entre los ganadores ni siquiera en mención honrosa, caí en una decepción fatal, pensé en dejar de escribir, en ser como cualquier otra persona que no lee ni escribe. Andrés me dijo: “Si piensas dejar de escribir solo por perder un puto concurso eso demuestra que no eres un artista y un escritor de verdad”. Muchas personas me consolaron y me dijeron cosas parecidas, de que siga escribiendo, que era solo un concurso. “Dejar de escribir me hace sentir que la lucha no valió nada”, pensé. Y seguí escribiendo, olvidando el tonto concurso, escribiendo porque me da la gana y me encanta hacerlo y por todos los lectores que entran a mi blog para ver lo último que he escrito, que están pendientes como Blind (personaje en muchas historias). Sin ustedes mi blog no es nada. Gracias.

lunes, 26 de julio de 2010

Ella y un día de miércoles

      Para variar, llegué tarde una vez más a la clase de Ciencias Sociales. Me dirigía a los últimos asientos, para poder matar el sueño –la clase empezaba a las ocho de la mañana–, pero me detiene el llamado de atención del profesor. Giré la cabeza y estaba ella, con sus cabellos rebeldes, tan hermosa como siempre. Veo que a su costado había un asiento vacío y me siento, apoderándome del lugar.
      El profesor seguía hablando de la clase, de la burocracia. Yo, seguía pensando en aquella princesa que tenía al lado, de cómo poder hacerle el habla. Era la oportunidad perfecta y no la podía desaprovechar. Termina la clase.
      –Amiga, ¿has copiado todo en psico? –le dije apenas pude sacar la voz.
      Ella gira la cabeza y me mira fijamente a los ojos. Tenía un semblante de desconcierto. Entonces le repetí la pregunta.
      –Sí, he copiado todo –me respondió.
      –¿Puedes prestármelo para sacar copia? –dije esperando a que diga sí y me acompañe a la fotocopiadora y así conversar durante el trayecto.
      –Claro, pero no sé si puedas entender mi letra –añadió–. Me lo entregas en la sala de cómputo de Lenguas.
      La miré con cierto desconcierto. Abrí el cuaderno y, en efecto, tenia la clase que a mi me faltaba.
      –Está en el tercer piso.
      Asentí. Bajamos. Ella entró a la sala de cómputo y yo fui a las fotocopiadoras. Con la copia en mano, pensé en darle el alcance a la gente de mi facultad. Los encontré sentados. Al ver el cuaderno que estaba entre mis manos, empieza la joda, ya que era de color morado y con estrellitas.
      –¿De quien es ese cuaderno? –dijo Lucho
      –De una flaca… –respondí quitándole importancia.
      Mónica abre el cuaderno y empieza a revisar todo, página por página, en una de esas, encuentra como especie de epístola amorosa, y lo lee en voz alta. Luego de escuchar, todos se sorprenden.
      –¿Está embarazada? –dijo Lucho.
      –No, nada –respondí–, si está flaca.
      –Ya se lo bajó –dijo Gretel
      Sonreí. “Ni cagando”, respondí.
      Seguimos haciendo hora hasta que el reloj marcara las diez y media. Todos empezamos a despedirnos.
      Entro al salón de psicología con el cuaderno entre mis manos. Ella aun no llegaba. Después de un eterno esperar entra con un semblante de enojo. Abandono el asiento y me dirijo hacia ella.
      –Gracias –entregándole el cuaderno.
      Sin responder me miró con una mirada fulminante y lentamente se alejó.

viernes, 23 de julio de 2010

La falsa pituca

      Como habíamos quedado, esperaba a Kelly en el asiento ubicado frente a la puerta principal de la universidad. Cabe resaltar que soy una de las personas más impacientes del mundo y, sin celular, me sentía vacío, perdido en el tiempo y el espacio. Cansado de esperar entré a la universidad y al momento de salir, la encuentro sentada en el mismo lugar que estaba sentado esperándola.
      -¡Hola! -le dije dándole su respectivo beso en la mejilla.
      - Hola Christian -respondió-. ¿Recien vienes?
      -No, nada -dije-, estuve esperandote casí veinte minutos.
      -Disculpa -atinó a decir-, es que Lucía me dijo que me tomara mi tiempo ya que te ibas a demorar.
      -¡Pucha! -disgustado- Fue pues.
      Llegamos al paradero y tomamos un carro a Angamos, luego, otro al puente Aramburu. "¿Aqui es?", dijo Kelly. Asentí. En la esquina se acercaba a raudos pasos  Lucía que llevaba en las manos un celular.
      -¡Hola chicos! -dijo entusiasmada- está empatando Paraguay.
      Sonreímos y nos dirigimos a su casa. Teniamos que hacer un video para el curso de Administración II, el único problema era que nadie había traido cámara.
       De San Isidro nos fuimos a Surquillo en busca de una cámara. Fue un cambio rotundo, de los edificios y centros comerciales elegantes de San Isidro, llegamos al mercado de Surquillo. Un lugar pintoresco, por cierto; venderores ambulantes haciendo su agosto, las calles sucias sin iluminación.
      Nadie nos queria prestar o alquilar  una cámara. Lucía pensó rápidamente en Fernanda. Aquella chica que tenia un círculo cerrado en la universidad, que seleccionaba a sus amistades y se creía de la "high life".
      -La vez pasada vi a Fernanda ayudando a vender a su mamá por aquí -dijo Lucía.
      -¿En serío? -dije incrédulo.
      -Ella tiene cámara -dijo Kelly-, ojalá nos preste.
      Caminado, llegamos a su puesto y la llamamos, ella, avergonzada, salió a saludarnos. En su rostro se apreciaba un terror atroz. Esa reputación que se había creado había sido destrosada por nuestra visita.

PD1. Esa gente que se cree la gran cagada, es la gente que se jacta de lo poco que tiene y cegados por el ambiente se crean falsas realidades, quimeras.
PD2. Lástimosamente en mi universidad, abunda gente así, ¿qué se puede hacer, pues?
PD3. Historia basada en la vida real. Lo único que cambié fue los nombres de los personajes para no chocar con nadie.

martes, 20 de julio de 2010

Batalla finalizada: Invicto

"Cuando las adversidades son muchas, la determinación es lo que vale"

      Este segundo ciclo no ha tenido punto de comparación al primero, la dificultad aumentaba de forma exponencial. Pero gracias a esfuerzo y dedicación obtuve resultados positivos, alcancé la meta que era aprobar todos los cursos y obtener un promedio ponderado de 13.05, para así poder tentar la ansiada beca.
      Hubo muchos cursos que sin dar el examen final ya estaba aprobado y otros como Contabilidad II, Economía y Filosofía, que estuve pendiente hasta el final. Pero sin lugar a dudas, el curso que sufrí de principio a fin fue Matemática II, que cometí el error de matricularme con el temido, odiado y repudiado profesor Gallardo, que hacia examenes abusivos y desproporcionados. Muchos al ver la primera nota, desastrosa, se retiraron del curso. Yo, segui adelante. Nada me iba a detener: tenia hambre de victoria y sed de triunfo. Las notas no me respaldaban, pero aun así seguí. Asistí a clases de un profesor particular, donde aprendi mucho, quizá, aprendí todo lo que no sabía. El esperado examen sustitutorio era mi única alternativa.
      Todos permanecían estáticos en sus asientos. Algunos planeaban como plagear, estaban desesperados (quien no lo iba a estar, si ellos jalaban una vez más se iban a la tricka). Con el corazón en la mano, esperaba ansioso a que de una vez por todas, venga el profesor y acabase esa pesadilla. Después de más de media hora de retraso, llega. Reparte los examenes y luego escribe en la pizarra las preguntas. Apelando a mi sabiduria resuelvo el examen.
      Tres días después, al mediodía, entro a mi intranet, temeroso por saber la nota, pero con una escaza esperanza de aprobar. Al ver 13 en la nota del sustitutorio y 11 en el promedio final de curso, salté de alegría y emané un grito desesperado, tal y como había soñado hacerlo, lo había conseguido. Recordé a Inés, la única del grupo que se había quedado luchando por aprobar; que me decía que ibamos a aprobar y que los demás eran unos tontos por haberse rendido. Había depositado en mí, su más sincera confianza. La llamé y en efecto, ella, al igual que yo, había aprobado. "Nos vemos en mate III", dijo entusiasmada.
      Ahora gracias a eso puedo tener unas magníficas vacaciones, relajado, en la que no tendré ninguna preocupación. Me levantaré tarde, leere obras, escribiré historias, saldré con mis amigos, tonearé, chuparé, fumaré y viviré esa vida bohemia y desenfrenada que los estudios no me permitian.


PD1. El mismo día que descubrí que estaba invicto, vi junto a mi hermano el concierto "Rammstein Live in France" (Acá les dejo un videito). Aunque tengamos algunas diferencias, siempre seremos hermanos.
PD2. Gracias Virgensita del Carmen, sin dudas, el aprobar matemática II fue un milagro, gracias por haberme dado valor para seguir adelante y haber logrado mis objetivos.

miércoles, 23 de junio de 2010

Por la buena historia

      Con mis amigos, jugaba en el taco más cercano a la universidad. Eran cerca de la una y mis clases empezaban cerca de las tres y media.
      Sentia que era vigilado por unos grandes y hermosos ojos, en efecto, una hermosa chica estaba a mi lado observando de cerca las jugadas que hacía.
      -Hola, ¿me enseñas a jugar?
      -Pero por favor...
      Así pasó el tiempo, más de lo que jugaba, me la pasaba conversando. Ella vino con un amigo y una amiga que suponia eran de la misma universidad que yo.
      -Habla, unas chelas -dijo Mark.
      -No, nicagando -dije- tengo clases más tarde.
      -No seas aguafiestas -me dijo la chica con la que hablaba, Deniss- Tres y nos vamos.
      -Bueno... -respondí
      Al momento de terminar la última botella me insistieron que me quedara un poco más, asi fue, tomamos hasta la noche, habremos tomado cerca de una caja de cerveza, pero de las grandes.
      -Oe vamos a mi casa a seguirla -retomó Mark
      -Puta loco, ya es tarde ya -dije al mirar mi reloj.
      -No la cagues pe -respondió- esas flacas tienen ganas de tirar.
      Solté una carcajada y tomamos un taxi para irnos a su casa. Aquel tipo vivia solo en una casa muy bonita en La Bolichera. Sacó un par de vinos. Luego de un rato él y la otra chica, Flor, que por cierto estaba ebria, estaban sentados besandose en el mueble, mientras Deniss me miraba con una mirada llena de lujuria.
      -Mark, vamos un toque al segundo piso -dijo Deniss.
      -Vayan nomás -sonrió Mark-. es su casa.
      Me agarró la mano y subimos. Entramos a una habitación muy pulcra, la cama nos llamaba. Se empezó a desvestir y yo le dije que no, que no era el momento, que recien la conocia, que no tenia preservativo. Me dio un sermón que pareció una eternidad.
      -Bueno, le pediré  a Mark -dije- si tiene, lo hacemos.
      Bajamos y encontramos a Mark y a Flor viendo televisión. Me acerqué disimuladamente y en voz baja le dije:
      -¿No tienes preservativos?
      -¡Putamadre! -dijo- me olvidé de darte.
      Me entrega los preservativos delante de ella, me incomodé y subí. Pasó lo que tuvo que pasar.
      Al dia siguiente en al universidad encuentro a mi mejor amigo preocupado.
      -Ten cuidado con quien te juntes.
      -¿Por qué?
      -El pata ese con quien te fuiste no es de la universidad, lo expulsaron el año pasado por vender droga, además de jalar casi todos los cursos en los que se matriculaba. Abrí los ojos y tragué saliva, una gota fria recorrió todo mi rostro.
      -Y esa flaca que te hacia el habla, es una perra, es una sangrona, lo único que le interesa es la plata.
      No podía creer lo que estaba pasando.

PD. Según un brother que ni sé su nombre, le pasó. Qué tal personaje resultó ser ese huevón.

sábado, 5 de junio de 2010

Verdades que duelen

      Salgo a la calle y encuentro a mi vecino con un semblante que reflejaba la extrema preocupación que sentía.
      –¡Hola! –le dije, acercadome a él.
      –Hola profe –respondió luego de darme la mano– ¿Usted trabaja en la Richi no?
      –Claro –intrigado–, ¿por qué?
      –Lo que pasa es que mi hija terminó la universidad el año pasado y aún no consigue su título. Fue a la universidad a resolver el problema y le dijeron que como no tenía los recibos de los pagos efectuados, demorará el trámite. Como vez ya estamos en junio y nada.
      –Qué extraño –dije–. ¿Tiene su código de alumno?
      Sacó su celular y me dijo su código.
      –Entonces, vaya usted a la secretaria y pregunte.
     Al día siguiente, el tipo con la determinación que jamás había tenido, fue a la universidad, a solucionar el problema.
      –¿En qué le puedo ayudar? –dijo la secretaría.
      El tipo le explicó lo que pasaba y ella extrañada dijo:
      –¿Sabe su código?
      –Si –respondió–. 200510853
      La secretaria con la información recibida buscó en el intranet y descubre que la hija de aquel tipo nunca terminó la universidad, es más, dejó sus estudios en el tercer ciclo y peor aun, debía cerca de tres mil soles.
      El padre, herido, como si le hubieran clavado una daga en la espalda, atinó a decir:
      –Pero si todos los meses le daba para que pagara sus estudios. Dios mío, qué ha hecho durante este tiempo con esa plata.

PD. Gracias profe de Contabilidad II por la historia. En verdad me hizo reflexionar mucho, es hora de dejarse de huevadas y estudiar.

sábado, 6 de febrero de 2010

Doncella

Se me hacia tarde, sólo faltaba media hora para que acabara el taller de liderazgo. A medio camino encontré al amigo de mi amigo, Jorge, dialogué con él como haciendo hora, en eso pasa por nosotros un grupo de estudiantes de biología, típicos eruditos sin vida. Pero, en medio de tanto perdedor se encontraba  una chica extremadamente hermosa, ¿hermosa?, no hay palabra que pueda resumir lo bella que era esa chica, de estatura mediana, le pongo sus 1.65, de tez blanca, ojos... aunque no eran azules, en ellos era capaz de ver el cielo, ojos marrones, de figura esbelta como esas modelos europeas. Al verla la segui con el rabillo del ojo, ella, al darse cuenta volteó, cruzamos miradas, eso me puso nervioso y fije la mirada en otra parte. Observe mi reloj, ya era la hora de administración, me despedí de Jorge y me dirigí al salón, quizás, desaprovechando una de las tantas oportunidades de conocerla, pero eso ya es otra historia...

PD. Nunca supe cual era su nombre, asi que le puse, para mi, Doncella; por su gran parecido a Lita Baluarte (Doncella en la gran sangre).